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Las ocho características de un gran líder


El mundo de los negocios está lleno de líderes carismáticos llenos de vitalidad que reparten conocimiento en todos los foros por donde pasan. Principales características que tienen y que se precisan para ser un buen líder.


 

El mundo de los negocios está lleno de líderes carismáticos llenos de vitalidad y que reparten conocimiento en todos los foros por donde pasan.  Líderes que tienen una capacidad innata de motivar a otras personas para hacer algo o para actuar de manera diferente.

A la hora de valorar a un buen líder existen varios factores que nos pueden dar la pista de cómo son las personas que dirigen las principales compañías.

Estas son algunas de las principales características que tienen y que se precisan para ser un buen líder.

  • Visión.

Un buen gestor ha de poder ser capaz de estar pensando siempre por delante, tiene la capacidad de adelantarse a las necesidades, a las modas o a los cambios. Es importante que sea proactivo pero no reactivo, debe inspirarse en los sueños así como en la imaginación.

Tiene la capacidad de saber reírse de sus limitaciones y poner su mente al servicio de la innovación, un gran líder es entusiasta y atrevido sin miedo al fracaso. En definitiva es capaz de ver el éxito como si ya lo hubiera logrado.

  • Motivación

Otra de las características que todo buen líder debe tener es la motivación.  El líder debe prestar atención a lo que la gente desea, aun cuando ellos mismos no lo sepan. Los buenos líderes inspiran a sus equipos con su visión de un mundo mejor e infunden la confianza y  gratitud, en sus relaciones de trabajo

Lo que necesitan las personas, es tener una misión e ilusión para lograrla. No se puede construir sobre el miedo o la amenaza. No olvidemos que el liderazgo no tiene lugar en una burbuja o en un despacho aislado, sino con y para las  personas. Un liderazgo no puede mantenerse si no hay implicación con el proyecto que se está desarrollando.  

 

  • Saber gestionar las emociones

 

Un buen líder tiene que desarrollar un buen talante o un modo de proceder que facilite la integración y la colaboración. Es lo que se entiende como "inteligencia emocional". El buen líder sabe captar el sentir del equipo así como sus inquietudes y deseos. En el proceso de gestión emocional influyen muchos factores como son identificar, usar, entender y manejar las emociones propias y las de los demás intentando hacer sencillo lo complejo.

 

  • Trabajar en equipo

 

Un líder de equipos debe tener unas características concretas y que es importante destacar como son, ser una persona entusiasta, valiente, sensata, equilibrada y con sentido del humor, que se preocupe por cada persona de su grupo

Además el líder inicia, facilita y revisa las nuevas ideas y prácticas.

Debe tender a mezclarse con el grupo así como interactuar e intercambiar  experiencias personales con ellos. Fija niveles de esfuerzo, dedicación y estimula a los miembros en cuanto a los resultados de su rendimiento.

 

  • Sentido del humor

 

Crear un buen ambiente y tener sentido del humor son dos de las cualidades más valoradas por los altos directivos actuales, la capacidad de reírse implica un alto grado de inteligencia, conocimiento y control de uno mismo además de ser un sensacional regulador de las tensiones diarias. El clima laboral refleja el tono emocional interno de las empresas.

 

  • Asumir riesgos

 

Un buen líder tiene que tener la capacidad de recompensar la asunción de riesgos así como alentar a sus colaboradores a asumir esos riesgos. La soledad y el abandono son los peores enemigos de la confianza en uno mismo y pueden ser algunas de las causas que pueden bloquear al líder para asumir riesgos.

 

 

  • Confianza

 

La confianza es la llave de toda relación. Vivimos en un entorno de constantes cambios donde muchas cosas no pueden ser previstas.

Un líder debe tener credibilidad y su equipo tiene que ver en él una serie de valores personales como la honestidad, compromiso, competencia, bondad y generosidad.

El activo más grande de un líder, es que su comportamiento sea coherente con sus creencias. Un verdadero líder muestra su valentía a la hora de tomar decisiones y propiciando seguridad en el equipo.

 

  • Potenciar

 

Un líder tiene que saber transmitir a la gente con la que trabaja lo que quiere y como lo quiere, que el equipo sepa en todo momento lo que se espera de ellos es un punto clave para reducir los miedos al fracaso del equipo

El líder tiene que ofrecer las herramientas necesarias para el éxito en el trabajo.

Hay que enseñar al equipo que para aprender es necesario equivocarse.

 

En iKN Spain sabemos de la importancia de estas características y por este motivo ofrecemos formación a medida. 

 

 

Referencia:
http://www.rrhhmagazine.com/urls/ipsicologia.html

 

 

 


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11/10/2017